La esclavitud física de Luna Lovely

En las mazmorras de Assylum no existe recoveco libre de práctica sexual degradada. Como baluarte de todo amante del porno especializado en las perversiones del alma humana poseen un pequeño lugar destinado a la esclavitud de pornostars. Allí starlets como Luna Lovely se entregan en cuerpo y alma a las más humillantes y vejatorias actividades parafílicas relacionadas con el sexo duro. Difícil recital de talento para una actriz que hace poco más de un año dio el salto al porno profesional y que a priori no le sobra experiencia. Sin embargo, viendo su breve pasado por la industria nos damos cuenta de que tiene argumentos de sobra para brillar con luz propia; alocados ganbangs donde su culo era el núcleo de la acción. El nivel de cerdería fina que destila es apabullante.