Kira Noir se atraganta en su trabajo

Tardaba en aparecer una pornostar negra en el circuito norteamericano que destacara a base de talento puro y duro antes que por su estética de cisne de ébano. Estamos hablando de Kira Noir, que aunque tenga unos rasgos rematadamente aptos, no tiene el favor de los espectadores de los mismos porque no sobresale por encima del resto de starlets. Es aquí cuando la improvisación entra en juego y tiene que echar mano de algo más que lo estrictamente estético. Su buen hacer por las mamadas va más allá de una felación pactada por el estudio Throated y actriz, se mete de lleno en faena en una profunda garganta hasta la gargantilla que haría estremecer a la más avezada. Saliva y semen se entremezclan en la cara de Kira con una pasión inusitada, tanta que a Kira no le cuesta trabajo paladear hacia dentro la polla del negroide actor Isiah Maxwell.