La tatuada Bonnie Rotten follando en un hotel

Generalmente en los hoteles no dejan a los clientes que se suban a sus habitaciones putas baratas. Pero al tratarse de una dama de compañía como Bonnie Rotten y sobornando al botones se puede hacer la vista gorda y pegarte una noche loca de sexo. Así lo hizo este empresario asiduo a contratar scorts de lujo. Y aunque la puta parezca de carretera, es barriobajera con medias de color de rosa y tiene el cuerpo cubierto de tatuajes, su servicio sexual cumple con creces. Solo hay que ver como se desenvuelve en la cama follando salvajemente, esta tía folla por deporte y hace del sexo aerobios para quemar grasa. Su culo a prueba de bomba está preparado para cualquier eventualidad porque no para de follársela por su ojete y la destroza analmente sin que ella ofrezca resistencia, al contrario, tiene orgasmos anales profundos fruto de su vicio.