Las oscuras fantasías de la Aby

Antes de caer en las manos de Fakings, Abey era una chica normal, con sueños y fantasías típicas de su edad. Según cuenta ella misma descubrió su lado oscuro gracias a Fakings al acudir a ver cómo se rueda porno y acabar presa del calentón llegando a participar en una follada improvisada. Con un físico alejado de la norma y habiendo descubierto un nuevo mundo de tonalidades sexuales pone en práctica todas sus fantasías con efecto retroactivo para saciar sus ganas. Le sobra peso pero no le faltan ganas de chupar pollas en esta sesión multitudinaria de rabudos españoles. No solo come los penes de los asistentes, sino que hinca el morro en sus ojetes, siendo obligada a comer culos, una práctica no demasiado frecuente en el porno heterosexual. Todo rodeado de ese aire semi amateur y de libertinaje de barrio que delata a la productora española .