Prepárense, pues la realeza ha llegado al porno y no precisamente para tomar un té con pastas. Hablamos de Princess Emily, la nueva colaboradora de Jules Jordan que en esta entrega demuestra que lo de “tratada como realeza» es quedarse corto. La sinopsis oficial parece sacada de un cuento de hadas pervertido; la susodicha princesa se marca un paseíllo escaleras arriba mientras el bueno de Jules la sigue cual perrito faldero, hipnotizado por ese par de nalgas que deben tener denominación de origen. Una vez en la habitación, la «princesa» se posa en el sofá luciendo su cuerpo de infarto hasta que Jules decide que ya está bien de mirar. Pero, ¿quién es esta princesa Emily? Indagando un poco (y dejando de lado a una tal Lady Emily Kingscote que fue dama de compañía de la reina Alexandra en el siglo XIX), resulta que la Emily que nos ocupa no tiene antepasados nobles, pero sí unas credenciales igual de impresionantes:
- Nombre artístico: Princess Emily (luce más que «Emilia Pérez-García, la de Vallecas»)
- Especialidad: que la traten como a la realeza, básicamente. Y por los pelos, porque en este gremio no hay coronas, hay coronadas.
- Talento principal: hacer que tíos como Jules Jordan la sigan escaleras arriba como si llevara un imán en el culo. Eso no se estudia, se nace con ello.
- Dato biográfico relevante: en alguna entrevista ha confesado que empezó en esto porque «le gusta viajar y conocer gente nueva». Y vaya si las conoce. En profundidad.
Loading…