El director porno Antonio Saint lleva dos años pariendo trabajos con nombre de película seria —Alexis Unleashed, When The Saints Go Marching In— y ahora se ha sacado de la manga Bucket List, su proyecto más personal y pretencioso. El tío ha decidido que ya no vale con rodar escenas sueltas, que quiere hacer una puta obra en siete capítulos donde va tachando fantasías como quien se pone un objetivo vital. Y como es el director, el productor y el que se tira a las actrices, pues nadie le ha dicho que no. El primer capítulo de esta declaración de intenciones lo abre Asandra Dewy, y Antonio la elige con un criterio muy claro, la chica sabe manejarse en cualquier picadero donde pone un pie.

La escena que montan es un ejercicio de tensión sexual de libro. Asandra se va desprendiendo de la ropa con una lentitud que roza lo quirúrgico, como si cada botón que suelta fuera un punto de control que ella decide ceder. Cuando se queda en pelotas, no llama a Antonio al rescate. Se busca ella sola con un consolador de vidrio, dejando claro que ella se puede valer por sí misma en tales menesteres. Antonio aparece después, cuando ella ya ha decidido que está lista.

Loading…