in

Gal Ritchie y Zac Wild dando un espectáculo sexual

Twitter Telegram Whatsapp

Si juntan a dos artistas consagrados de la industria en una de los estudios más cañeros de Estados Unidos, el resultado es porno de alta gama. O sea, pajote asegurado. La última película de Gal Ritchie, Bang: Surprise, arranca con una escena de dildo que parece un puto anuncio de Gucci. Tacones dorados, maquillaje de modelo, lencería rosa… Y ella ahí, con las piernas abiertas, enseñando su coño perfecto como si fuera la Capilla Sixtina. La acción comienza con un buen consolador fucsia, a juego con el bikini de la británica. Lo gira, lo clava en diferentes ángulos, lo usa para demostrar lo receptiva que es su vagina peluda. De repente, irrumpe Zac Wild, y Gal se transforma en modo «Goonette» —que es ese estado de excitación cerebral donde la paja ya no es un acto, es una religión—. El tío se lanza a comérsela como si no hubiera mañana, y ella se desmelena, se retuerce, se entrega.