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Los peligrosos polvos sobre ruedas

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Follar en el coche siempre ha sido la solución para cuando la alternativa de la cama no es plausible, y en 2026 sigue siendo tan glorioso como incómodo. Los confinamientos lo convirtieron en arte de supervivencia, si no podías echar un polvo en casa porque tu madre estaba en el salón o tu pareja vivía en otro piso, tocaba bajar al parking con las rodillas temblando y la esperanza de que no apareciera nadie con linterna. Ahora los coches eléctricos han cambiado las reglas. Puedes tener la calefacción puesta sin que parezca que vas a explotar, los asientos calentitos y un silencio que da hasta apuro. Te quedas ahí dentro como en una burbuja, sin que se entere ni el de la plaza de al lado.

Ahora bien, si te pillan follando en un lugar público, te comes un año de cárcel y quince mil euros de multa. La ley no perdona ni siquiera que vayas vestido, Así que con que simules el polvo o te vean frotándote como un poseso, ya has caído. Lo peor de todo es si aparece un crío de menos de quince años por casualidad. Aunque sea de noche y vaya con la abuela, te doblan la condena sin paños calientes. Así que nada de aparcar cerca de colegios, parques ni zonas donde pueda pasar un chaval con su bici.