in

Tess Thompson: de camgirl sin apenas seguidores a promesa del porno

Twitter Telegram Whatsapp

Tess Thompson tiene 23 años y lleva poco más de un año en la industria, pero ya ha demostrado que no le tiembla el pulso. La joven se define como un poco rara y reconoce que antes de entrar en el porno ya era una puta en toda regla, con un historial de unos 30 polvos a sus espaldas antes de cumplir los 22. Empezó haciendo webcam cuando tenía 20 años y, según ella, tenía muy pocos seguidores. La reclutaron para el porno profesional mientras intentaba encontrarle sentido a su vida. Su primera escena fue para Net Video Girls y, aunque dice que el sexo le encanta, confiesa que el primer día en el set fue bastante estresante, pero que al mismo tiempo estaba muy excitada. En su vida personal ha tenido varias relaciones inapropiadas, incluyendo un mentor y un amigo de su padre de 65 años. Su padre nunca se enteró, aunque tuvo sus sospechas. En el plano profesional, el anal está en el horizonte; ya lo practica fuera de cámara y pronto lo hará en escena. Y es que el culo es la principal baza de su cuerpo serrano.