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Katya y Britney se recuperan del Jet lag

Muchas veces sucede que una pornostar no tiene la atención que se merece por motivos ajenos a su trayectoria. Su labor puede verse eclipsada por la fama pasajera y caprichosa de la pornostar del momento. Esto mismo le ha sucedido a Britney Amber, una starlet que ha ido escalando posiciones mientras estaba en la sombra y la comunidad pornográfica no le hacía demasiado caso. Con tesón ha posicionado en papeles protagonistas con una más que evidente inclinación por el porno interracial, un nicho con una competencia feroz. Hasta ha tenido tiempo entre medias para bailarle las aguas al porno de lesbianas con productoras de aires inocentes como es Twistys. Todo ello con atrezzo y guión de por medio con una performance teatral con una azafata de vuelo llamada Katya Rodriguez