in

El cuerpo de Eliza Ibarra engrasado de arriba a abajo

Puede que ciertas expresiones faciales de Eliza Ibarra a la hora de mantener relaciones sexuales filmadas no sean del agrado de algunos pornoliers. Y es que sus conocidas muecas le dan un punto demasiado artificial a sus performances como starlet, aunque, eso sí, cuando se trata de cabalgar con su potente cuerpo de 1,77 m no cabe duda de que ejecuta un terrible movimiento de caderas que acabaría con cualquiera en segundos. De esta guisa ha querido retratar el conocido director Pat Myne a la morenaza postadolescente en la cinta «Oiled Up 7» de Elegant Angel; en su faceta más física, cubierta y goteando de aceite mientras se divierte con la enorme polla negra de Rico Strong. Unos parámetros en los que solo importa la carne embadurnada y el grado de implicación que ponga la pornostar para soportar las embestidas de un semental afro, y en probar los placeres del interracial, tiene amplia experiencia.