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Francesca Le sigue siendo una esposa caliente

A sus maduros 49 años, Francesca Le es un claro ejemplo de las amplias posibilidades que pueden aportar las cirugías estéticas bien realizadas en las mujeres modernas. El secreto para aparentar 15 años menos, aparte de la citada magia del bisturí, tal vez sea que al consumar matrimonio con el pornógrafo y también actor Mark Wood —ambos tienen en propiedad la productora LeWood Productions— saben todo lo que hay que saber sobre escenarios extramatrimoniales. Sus vidas privadas han sido una constante de fiestas swingers y experiencias libertinas que han curtido en mil batallas a Francesca, unos hábitos que la veterana starlet ha sabido plasmar en su filmografía a lo largo más de 900 películas.

Una de las joyas ocultas de esta unión conyugal (no es tan reconocida como debería a pesar de estar en el candelero durante más de dos décadas) ha sido la serie «Francesca Le Is A HotWife» cuya tercera edición acaba de ser publicada por Evil Angel. La saga sigue siendo un monográfico a las esposas malvadas que no tienen inconveniente en poner los cuernos, convirtiendo a la leyenda estadounidense en una adúltera y seductora de jóvenes con su extrema lascivia.

Puede que Francesca no esté en su mejor momento (a mediados de la década del 2000 cuando la pusieron en el Hall of Fame de los AVN), pero viendo el film aseguramos que su ferocidad sexual sigue siendo una consigna que se sigue a rajatabla desde sus inicios en este negocio. Esperemos que el ritmo no decaiga y esta madurita de manual siga disfrutando de la promiscuidad e infidelidad consentida, tanto fuera como dentro de las pantallas.