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Jewelz Blu es una chica de la generación P

Algunas pornostars centran su atractivo en obtener artificialmente unos potentes implantes de pecho —si no es que lo traían de fábrica— y otras como la sensación europea de Jewelz Blu, que no tiene atributos físicos destacados (al menos para jugar en las ligas neumáticas del tamaño XXL) prefieren jugar la carta de poner una nota de color con su llamativo cabello azul eléctrico. Está claro que a la pornostar de Berlín le gusta acaparar miradas porque es de la generación P, la nueva hornada de chicas que crecen rodeadas de porno y les parece algo normal. Un signo de nuestros tiempos que ha prosperado satisfactoriamente en el entretenimiento para adultos y que ha favorecido sectores ginecológicos que hace unos años ninguna se atrevía a pisar, como por ejemplo los sets de Adriano, territorio al que las starlettes le han perdido el miedo.