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Jojo Austin inicia su segunda etapa en la industria

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Aunque se haga llamar Jojo Austin, no es una chica que provoque la risa floja precisamente, sino tipo de alegría relacionada con los bajos. Es bajita, tiene un rostro angelical y acento de Texas que nos retrotrae a la carretera y al whisky barato. Pero detrás de esa estética de chica buena hay una bomba que ya explotó una vez. Y acaba de volver para terminar el trabajo. Y es que se inició en el porno con 18, de la mano de su novio, jugando en terreno conocido y sin salirse del guion. Todo estaba bajo control hasta que el amor se torció, el tipo la traicionó y ella desapareció del mapa. Jojo se rearmó en silencio, monetizando su cuerpo desde casa y esperando el momento exacto para regresar. Ese momento ha llegado ahora, con 21 años, sin dueño, sin reglas y con el objetivo de tomar las riendas de su carrera. Ya no es la chica tímida que se quedaba callada delante de seis personas en un set. Ahora sabe lo que vende y lo que provoca. Además, dice que quiere probarlo todo. Veremos, pues.