in

El maravilloso encasillamiento de los tatuajes de Karma RX

De toda la hornada de pin-ups salidas del altporn, y dejando de lado a Joanna Angel y alguna otra como Bonnie Rotten, Karma RX es de las pocas que ha preferido abordar el porno con todas las consecuencias y pasar de toda la parafernalia gótica punk rock ligada al género. Casi podríamos decir que ha logrado escapar de su propia tribu urbana, la de señoritas tatuadas de la vieja escuela, y ha adoptado un núcleo cultural que le permite ser apadrinada en BangBros. Sin embargo, su impenetrable armadura emocional y sus vistosos tatuajes en los muslos —como el mítico «slut» de Katrina Jade o el de «sinner» de Kissa Sins— siguen sin encajar en este imperio mainstream de los sentidos. Después de todo, su alma errante y asilvestrada está hecha para el gonzo más explícito y no hay pacto con el diablo que la pueda salvar.