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Kendra Lust, la pornostar que rompe con el paradigma de las maduras

Hace unas semanas nos relamíamos los dedos con la presencia de la curtida Kendra Lust en Jules Jordan a la que catalogábamos como una máquina sexual perfectamente engrasada cuyo prestigio le permite seguir la ley del mínimo esfuerzo sexual: apareciendo de uvas a peras en la industria americana. No obstante, a la insigne pornostar no se le puede reprochar ni una pizca en materia física, cuyo cuerpo de fuertes curvas musculares —fruto de jugar en los equipos de baloncesto y softbol de su escuela secundaria— se ha mantenido impecable desde el verano de 2012. De hecho, su inmejorable anatomía atlética rompe con el paradigma de típica madura que nos esperamos en Pure Mature, no haciendo justicia al rótulo del estudio, y trasladando mentalmente a los espectadores a géneros donde las pornostars tengan mucha menos edad.