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Kenni Styles, el secuestrador de MILFs y su víctima Brandi Love

Siendo la violación una actividad delictiva en todos los estados de Norteamérica (y en cualquier rincón del mundo mínimamente civilizado), la representación ficticia de los abusos sexuales es un tabú implícito en la industria de adultos, una norma que nadie se atreve a desobedecer pero si coquetear con los límites. El ejemplo lo tenemos en casa de Ryan Madison, PornFidelity, desde donde maquina siniestras y controvertidas escenas de acoso y secuestro como la que hace unos años protagonizó Kenni Styles, uno de los pocos actores asiáticos —tailandés para ser más exactos— que logró ingresar en la industria yanki. Su víctima, la irresistible MILF Brandi Love, que aportó una oscura y morbosa interpretación que sugiere que a muchas mujeres les va el sexo forzado.