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Kiara Cole: la repartidora que pidió ir el baño y se tomó el postre

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Kiara Cole y Lucas Frost nos traen el clásico cuento de la repartidora de comida que llega, se queda, y no es precisamente para firmar el albarán. La trama es tan sencilla como efectiva, Kiara es una actriz en apuros que reparte comida para llegar a fin de mes. Llega a casa de Lucas, le pide usar el baño, y lo que empieza como una conversación de cortesía se convierte rápidamente en un tira y afloja sexual digno de novela romántica pero con menos vergüenza. La escena juega al «me voy, no me voy, me voy, vale me quedo» durante todo el prólogo. Ella sale por la puerta y vuelve. Y no es que sea un giro inesperado —porque todos sabemos que si el vídeo dura más de 5 minutos es que va a haber acción— pero este juego previo resulta efectivo para enganchar. La primera parte del meollo (comida de coño, mamada y vaquera) ocurre en el reposabrazos del sofá, junto a la puerta. Luego él la agarra en brazos y la lleva al centro del sofá, y ahí ya la cosa se pone más porno clásico, pero sin perder ese punto de intimidad que han ido construyendo desde el minuto uno.