Melody Marks lleva ocho años en el porno, y sigue progresando, aunque con el anal como importante asignatura pendiente. Melody aterrizó en el porno como una morena de carrillos de hamster, con cara de «acabo de llegar al insti y no sé ni cómo he acabado aquí», y ahora es rubia, más estilizada y con una presencia que hopnotiza. Y no solo ha cambiado por fuera, conquistó el mercado japonés y ha creado su propia postura estrella, ese reverse cowgirl con las piernas cruzadas que ya una de sus señas de identidad. El mes pasado se paseó por Brazzers, BellesaFilms, Adult Time y Futanari como si estuviera coleccionando sellos. Y es que es sumamente bella, transmite, goza y se nota. Y lo mejor de todo es que parece que va a seguir así, porque esto no es un pico de forma, es un estado de gracia casi permanente. Por cierto, sus duplas con Hazel Moore son un plato gourmet al que no podemos resistirnos.
Loading…