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Lilly Bell disfrutando de orgasmos en cadena

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Los aposentos de Deep Lush son tan limpios que dan ganas de entrar descalzo; la luz parece sacada de un anuncio de perfume y no hay alardes en cuanto a recursos técnicos, pero los planos permiten ver un POV de mamada que te derrite, o una toma frontal en cuclillas que convierte el polvo en poesía guarra. En esta ocasión todo está dispuesto para que Lilly Bell se corra a lo grande. Con el vibrador en la mano, Lilly se enciende como una bombilla, y Isiah Maxwell se mueve como si le hubieran ordenado una única misión, empujarla al orgasmo, una y otra vez, sin cambiar de postura si ella está todavía cazando otra ola. La química entre los dos se percibe a través de las risas, miradas y pequeños gestos que hacen que la escena no pierda el interés, sobre todo si aguantas el orgasmo hasta el final.