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Los ecos sexuales de la última mohicana del porno

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Christy Mack fue una de las actrices porno más punteras del 2010 en adelante, con su corte de cabello icónico, unos senos operados muy llamativos, tatuajes por doquier cuando poca gente los llevaba y una actitud desafiante. Y es que, cuando arrancaban las cámaras, follaba como una bestia parada, incluyendo sexo anal, dobles penetraciones y casi todo lo que se le propusiera. Tiene trece nominaciones al AVN, una colección de corridas dentro memorables (especialmente la de Plantin Seeds 3 con Toni Ribas) y una DP con Manuel Ferrara y Keiran Lee que es leyenda del porno. Quince años después, su obra sigue siendo arte duro y bien hecho. No en vano, sigue siendo una actriz porno muy recurrente para incontables onanistas que se rinden a sus encantos y a su despliegue sexual ante las cámaras.

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