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Misty Amber, otra madura efímera de MomPov

Uno de los pocos hándicaps del material que fabrican en MomPov es que necesitan nuevas caras con asiduidad para que no decaiga el interés de su público. Un nicho muy delimitado en el que se explotan a señoras cuyo arroz está pasado y que quieren probar que se siente al ser una estrella porno por un día manteniendo la clandestinidad. Especialmente doloroso cuando sabes de antemano que mujeres como esta texana de 41 años jamás se volverá a poner delante de la cámara a pesar de que sus gemidos de psicótica mientras folla nos producen la mayor de las excitaciones. Estamos ante una de las maduritas de aspecto más sórdido y vulgar que ha pasado por estas dependencias horteras —sus sets de rodaje consisten en alquilar una habitación cutre de motel de carretera— a la que peregrinan anónimas pervertidas que no buscan proyección mediática.