Vídeos XXX de: polvos caseros

Polvos Caseros

Polvos Caseros

En los vídeos porno de polvos caseros la acción sexual siempre transcurre en el interior de la casa. Algún lugar de una vivienda donde echas un buen polvo en cualquier rincón, ya sea la cocina, el dormitorio, el trastero, el salón o el mismo cuarto de baño.

Se puede decir que el requisito para que se dé un polvo casero es que sea dentro de la casa u hogar, que se folle en la intimidad de un domicilio o vivienda, salvando así tu intimidad gracias a las cuatro paredes. Esta modalidad rústica de escenas concuerda con el porno amateur, tanto por la forma de rodar como sus protagonistas anónimos.

Sitios para follar dentro de casa

En el porno se folla en los platós de cine XXX, pero en la vida real se folla en casa como Dios manda. El sitio preferido por todo el mundo para mantener relaciones sexuales, pues eres el rey de la casa y haces lo que te da la gana.

Pero no os preocupéis, que no por ser polvos caseros están exentos de morbo y protagonismo sexual. Un piso o residencia es muy grande y dispone de muchas habitaciones para practicar sexo. El lugar más habitual para follar en casa suele ser el dormitorio. Está la cama y eso da mucho juego y comodidad a la hora de acostarse y echar un casquete.

Parejas grabando polvos caseros

Es muy habitual que las parejas follen en la intimidad de sus hogares. La verdadera salud sexual es inaugurar una casa echando un polvo en cada una de las habitaciones que tiene. Así se estrena la estancia y permanencia en las distintas habitaciones del hogar.

Otros lugares también son muy adecuados para realizar un buen polvo casero. Tenemos el sofá, donde la chica se puede poner encima del chico sentado y cabalgar mientras ven la televisión. El cuarto de baño para follar en la bañera o la ducha. El balcón por si eres un exhibicionista y te pone follar en el hogar con el riesgo de que algún vecino te pille.

Echando un polvo en casa

Generalmente los que más suelen echar un quiqui casero son los matrimonios. Maridos y mujeres casados que ya tienen una morada y pueden follar tranquilos en su guarida. Los solteros deben follar en otros sitios como hoteles o el propio coche hasta que puedan costearse un nidito de amor.

A veces tener sexo en un piso es aburrido y adolece de falta de originalidad. Muchas parejas recuerdan su intensidad sexual en otras épocas donde eran más divertidos y no tan domésticos. Parece que para esos casos echar un buen casquete ya es cosa del pasado y ahora se tienen que conformar con la monotonía de follar los sábados después el partido en la habitación con la luz apagada.