in

Violet Myers: de fantasía privada a fenómeno global

Twitter Telegram Whatsapp

A Violet Myers le bastó entrar en la industria de puntillas en 2018 para terminar sentada en el trono del porno digital. El caso es que esta californiana de mirada dulce y curvas que cotizan en bolsa empezó enseñando carne en webcams con su novio, probó el mainstream, y en cuanto vio que, en su caso, las productoras pagaban mejor que los pajilleros del chat, no miró atrás. Comenzó a construir su marca con paciencia de francotiradora. Durante años mantuvo ciertas líneas rojas, hasta que en 2022 soltaron la pasta suficiente y decidió ampliar el repertorio. Desde entonces, contratos jugosos, escenas cada vez más hardcore y una reputación que la colocó entre las más cotizadas del negocio. Además, se convirtió en influencer con medio millón de seguidores en YouTube, vlogs, gaming, astrología y postureo deluxe. Se deja ver con raperos, pisa alfombras que antes ni la miraban y prepara una retirada gradual, aunque a su ritmo.