Nicole Aniston

Nicole Aniston

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Apodos: Ashley Nicole Miller
Nacionalidad: americanas, San Diego
Edad: 34 años | Adultas
Etnia: Blancas
Tipo de cuerpo: Voluptuosas
Altura: 1,60 m | Medianas
Vagina: Rasuradas
Año debut: 2010
Ojos: Verdes
Cabello: Rubias
Nacimiento: 09/09/1987
Senos: Tetas operadas
Tamaño de pechos: Tetas medianas

La starlet Nicole Aniston es el ejemplo ilustrado de ser una diva del porno, y aunque peque de falta de experiencia y de poca implicación, su frialdad queda ocultada bajo uno de los cuerpos y rostros más perfectos de la industria de adultos.

La pornostar Nicole Aniston es el exacto retrato que tienen los pornófilos de una exitosa actriz californiana. La rubia natural que todo el mundo se imagina y que representa al milímetro lo que es la meca de la industria de adultos. Una deidad femenina con aires de estrella de Hollywood: rubia pecaminosa con un sofisticado toque del mundo del cine convencional. Como si fuera el resultado de un experimento genético entre una conejita Playboy y Angelina Jolie.

Una de las divas de mayor elegancia y glamour que ha parido el séptimo arte de la triple X, cuyas medidas son tan increíbles que nos atrevemos a decir que podrían rivalizar directamente con los de una modelo de la marca de lencería Victoria’s Secrets: estilizadas piernas largas, esbelta figura, cintura estrecha y, lo más importante, unas perfectas tetas con forma de gota de agua.

Nacida a finales de 1987 en la soleada ciudad de San Diego, California, ya estaba totalmente formada a los 22 años como una de de esas rubias californianas de manual, con su punto pijo, pero también su modernísima adicción al fitness y uno de esos bronceados ganados a pulso en las playas de Malibú o Santa Mónica que a nosotros nos resultan tan sugerentes.

Nicole fue una debutante tardía en esto del porno. Se tomó su tiempo, tras años ejerciendo como cotizadísima modelo erótica y apareciendo en varias portadas de la revista Penthouse. En 2010, a los 22 años, debuta en el tinglado adulto con el prestigioso sello BangBros, especializado en porno de un realismo casi documental, siendo uno de los rostros más bellos del porno.

Desde entonces (lleva 11 años en activo), ha rodado algo más de 550 escenas, y dicen los que entienden de esto que lo ha probado todo, desde los lésbicos o las masturbaciones solitarias a orgías, tríos, cuartetos o quintetos. Tanta dedicación le ha valido 6 candidaturas a los premios XBIZ (mejor debutante en 2012, mejor actriz en 2013) y 3 a los AVN como mejor par de tetas del año 2015, galardones del mundo del porno similares a los Oscar del cine de Hollywood

Pero no todo es oro lo que reluce en la flamante pornostar. A pesar de que desprendían belleza por los cuatro costados, sus actuaciones en pantalla nunca han brillado por su actitud sexual. Se hacía palpable en ella la poca experiencia. Pecaba de cierta falta de naturalidad y no son pocos los que le descubrieron que le faltaban muchas cosas que pulir (un extra de fogosidad y agresividad en la cama). Parece que después de todo, bajo ese chasis de diosa perfecta y cuerpo de ensueño, su disposición para hacer marranadas no corresponde a su hermosura externa.

A pesar de su visible falta de ganas de follar, logró hacerse un hueco en el Star System pornográfico y rápidamente el ojo mediático puso sus garras sobre sus despampanante figura. A principios de la década del 2010 ya era una de las starlets más popular del momento, una hazaña obtenida gracias a la fuerza que desprendía su físico. Diseñada a mitad camino entre la genética más selecta y las operaciones de cirugía estética más costosas. Eso sí, sin perder ni un ápice de su característico frescor y manteniendo su envidiable atractivo abanderado por unos potentes ojos verdes y sonrisa Profident.

Su mejor época llegó, 2017, y el mecenas del porno Greg Lansky —amo y señor del conglomerado empresarial VIXEN Media Group— llamó a su puerta para proponerle su debut anal en Tushy (y única escena por la retaguardia en su filmografía) y un encuentro interracial en Blacked. Posiblemente sus dos mejores escenas de toda su carrera profesional, grabadas en su mejor momento.

Desgraciadamente, por motivos de la pandemia mundial de Coronavirus, Nicole Aniston se fue recluyendo en su canal de OnlyFans hasta alejarse por completo de las productoras profesionales. En la actualidad el poco material que libera es porno amateur grabado por la propia starlet, que según sus allegados seguidores ha echado a perder su impoluta imagen haciéndose unos tatuajes sobre su piel.