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Aitana Sánchez-Gijón: la actriz española obsesionada con las escenas de sexo

Pocos cinéfilos saben que Aitana Sánchez-Gijón es una estrella italoespañola que nació en la ciudad eterna, Roma. Un lugar de origen que explica su belleza mediterránea, ya que reúne una serie de rasgos hispano-italianos que la hacen única. A sus 53 años y volcada por completo en la profesión artística, todavía sigue emanando la misma belleza y luz que irradiaba en aquella mítica época del cine español que jamás volverá: los años 90. Un momento fugaz en la historia de nuestro cine patrio donde las narrativas parecían salidas de un mundo erótico de fantasía.

Solo hay que ver sus papeles protagónicos para darse cuenta de que Aitana es una actriz fuerte y carismática. La que trabajó con Keanu Reeves en «Un Paseo por las Nubes» (1995) es un vendaval de pasiones delante de las cámaras que harían enrojecer al más atrevido. Extremadamente apasionada, hasta el punto de meterse tan de lleno en los personajes que por la noche, cuando llega la hora de dormir, se siente mal por haber tenido sexo delante de la cámara sin sentir el más mínimo pudor.

A sus edad, esta mujer continúa desprendiendo sensualidad por cada poro de su piel, y lo más importante, mantiene intacta su atractiva mirada, tan penetrante que parece que te desnude el alma, y su amplia sonrisa, con la que presume de pómulos marcados. Es ahí donde radica todo su atractivo facial. Ahora entendemos porque ha sido, y es, una de las actrices españolas mejor consideradas, reconocidas e idolatradas. Su larguísima carrera y su vocación entregada al teatro lo demuestran, además de haber sido musa de Bigas Luna y Vicente Aranda, eminencias en la dirección de películas eróticas.

«Animales Heridos» (2006)

La obra de Ventura Pons, «Animales Heridos», nos cuenta los entramados amorosos y sexuales de un grupo de personas, donde la infidelidad y el sexo es el telón de fondo. Posiblemente, la película en la que más destaca de Aitana Sánchez-Gijón por su contenido erótico. En ella, hace de la mujer del conocido actor José Coronado y las tórridas secuencias son de lo más subiditas. Un cunnilingus mientras ella habla por teléfono, digno de admirar en un film calificado solamente como erótico, pero no pornográfico.

«Celos» (1999)

«Celos» es otra de las películas de Aitana Sánchez-Gijón donde se le exige algo más que hacer una interpretación decente de un personaje. El director Vicente Aranda exprimió su erotismo hasta la última gota. La pudimos ver cabalgando a lomos del actor coprotagonista, estando totalmente desnuda en la cama. Posiblemente, el sexo practicado delante de una cámara más pasional a lo largo de su filmografía. La película es un alegato a como los celos pueden destruir una pareja de la forma más cruel y despiadada.

«La Puta y la Ballena» (2004)

«En la Puta y la Ballena», 2004, los seguidores de la artistas pudieron contemplar su vagina cuando Aitana Sánchez-Gijón se desnudó integralmente. Fue en la famosa escena en el restaurante, donde se ilumina el coño con una bombilla por debajo de la mesa. Una breve secuencia que es recordada por muchos incluso a día de hoy, ese chumino no se olvida fácilmente. La película nos narra las vivencias de una mujer que le han amputado un pecho debido a un cáncer (existe una escena en topless de Aitana) y huye a Argentina para rehacerse.

«Y Llegó el Amor» (1997)

«Boca a Boca» (1995)

«La carta Esférica» (2007)

«Bajarse al Moro» (1988)

«Parlami D’amore (2008)

«La Regenta» (1995)

Fotos eróticas de Aitana Sánchez-Gijón: