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Arietta Adams en busca de su perdida materia ignífuga

Hace tan solo un maldito año, Arietta Adams era una de las actrices más exuberantes del ruedo pornográfico por ser el epítome de diosa sexual flamígera. La sexy pelirroja de Carolina del Norte era un ciclón refrescante y una reina en su particular selecto grupo del fenotipo rojizo. Por desgracia, el paso del tiempo ha hecho mella en su físico y en su actitud. No solo ha sido afectada por la ley del mínimo esfuerzo, su imagen ha vuelto tras la pandemia muy desmejorada, e incluso descafeinada, si tenemos que juzgar su horrible nuevo look de tinte caoba. Una notable subida de peso que marca exageradamente las redondeces de su área anatómica.

Hace pocos días resurgió en BangBros y pudimos comprobar que la que era una de las starlets más guapas, carismáticas y cautivadoras—rivalizaba con titanes de la talla de Lacy Lennon o Hazel Moore— ha perdido gran parte de su valiosa materia ignífuga, esa materia prima que le permitía elevar la temperatura al rojo vivo sin quemarse a las órdenes de Hard X. Una verdadera lástima.