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Bruno y María, el famoso matrimonio swinger español

Bruno y María son un famoso matrimonio de La Coruña que conforman la parejita liberal más conocida de toda España. Dos tortolitos que llevan 25 años casados organizando fiestas swingers e intercambio de parejas simplemente por el placer de tener sexo con otras personas, es decir, gratis y sin compromiso. Lo que en un principio comenzó siendo un juego entre ellos terminó abriendo su matrimonio para follar con terceras personas y asentarse como una forma de vida más. Desde su página web pornográfica (brunoymaria.com) graban y producen su propio porno amateur 100% casero, un material de calidad que ya cuenta con varias decenas de miles de seguidores solo en territorio nacional.

Y es que el tirón del sexo liberal y las quedadas en locales y pubs swingers lleva muchos años al alza. Cada vez son más las parejas de chicos y chicas que escapan de la rutina porque lo que se lleva es romper con los tabús de la monogamia y disfrutar de las relaciones abiertas, el poliamor y otras formas de amarse. Es aquí donde Bruno y María se encuentran en su salsa, como dos espíritus libres que comparten el sexo de su vida privada con el resto del mundo.

Respecto a la obra sexual de Bruno y Maria, 25 años dan para grabarse en miles de cintas caseras haciendo todo tipo de guarrerías. Desde llamar a un amigo jovencito buenorro como Marco Banderas para follárselo (María es una apasionante madurita que folla por hobby), hasta organizar masivas bacanales y ser reclamo en las discotecas de moda. Son, y han sido, un referente de la libertad sexual en España, e incluso en épocas más pasadas más puritanas siempre han dado la cara sin ocultar su verdadera identidad.

El matrimonio ha conseguido dignificar el porno español amateur y ha dotado de calidad este subgénero que no estaba muy bien visto hace unos años. Un porno de calle que cada vez va ganando más y más adeptos porque no tiene nada que envidiar al sexo filmado profesional donde las superestrellas de la industria de adultos follan por dinero. Ellos, marido y mujer, han creado el porno del pueblo, de la gente, de personas comunes y mundanas que quieren probar experiencias sexuales excitantes.