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El buen caldo de la gallina vieja Shay Fox

Haciendo una breve repaso en la filmografía de Shay Fox desde su debut en el porno allá por 2011 —antes era una esteticista aficionada al fitness— se comprueba que ha pasado buena parte de su carrera rodando escenas que tuvieran relación con la temática de madrastras, imponentes MILFs o maduritas devora hombres. Lo normal con ese aspecto de ricachona intocable que vive en un altar y mira por encima del hombro a todo aquel que se le acerca. De hecho, ha hecho algún que otro inciso en la parada de las cougars (señoras que se meriendan sexualmente a yogurines). Hablamos de cuando gozaba de un sitio de honor en la trituradora de Brazzers y la sentaban junto a eternos jovencitos lolitos que todavía estaban aprendiendo el oficio.