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Delfynn Delage, la actriz más guarra del porno francés noventero

Hay tres cosas que ha exportado Francia con notable éxito; los Cruasanes, el Ménage à trois y las actrices porno de finales de la década de los noventa. La starlet francesa Delfynn Delage (también llamada Delphyne Delage y Candy Cay) pertenece a este último grupo de cosas que a todos gustan por igual. Nacida a mediados de los años 70 tuvo que pensarse muy bien la entrada en la industria por ser una época de moral recelosa. No obstante, su espíritu atrevido la llevó por el buen camino y pronto debutó en el año 2000, haciéndose un nombre con solo 24 años gracias a su incombustible actitud de ninfómana descarriada.

En seguida empezó a ganar reputación y popularidad en varias películas pornográficas francesas producidas por legendarios estudios como Private, Marc Dorcel Fantasie o Hustler. Su pequeño cuerpo estilizado recordaba al de un animal felino, con su característica mirada de pantera que te follaba con los ojos. De hecho, era extremadamente sexual, hasta límites de ser una de las primeras starlets europeas que se atrevían a realizar dobles penetraciones y fist fucking.

Multiorgásmica en una época que no se estilaba, poseedora de una flexibilidad asombrosa que le permitía realizar dilataciones extremas con sus agujeros, con una característica sonrisa picaresca y una auténtica devora hombres atemporal cuya figura continúa brillando en el porno vintage europeo.

Entre su extensa filmografía podemos encontrar títulos de diversas temáticas, algunos bastante populares como «Private Paradise Island» (2003), «Millionaire» (2004), «Angelmania 2» (2002) y «I’m Your Slut» (2003).

Desgraciadamente solo pudimos disfrutar de su cuerpo serrano durante los 6 años que estuvo en activo (2000-2006), dejando un legado de 149 títulos, algunos muy conocidos de las noches de Canal +. Eso sí, se aseguró de que nadie le siguiera la pista borrando su pasado pornográfico cuando se retiró, cambiándose el nombre artístico por el de Lena Costa y poniendo todos sus esfuerzos para convertirse en una cantante de éxito. Dicen las malas lenguas que fracasó y continúa a sus 44 años haciendo stripteases en shows eróticos por clubs privados a lo largo y ancho de toda Francia.