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La musa húngara de Salieri: Monica Roccaforte

Posiblemente la pornografía vintage sea el arte menos atemporal que existe, pues la carne caduca pronto y la fama de las pornodiosas acaba en el olvido o es enterrada por nuevas hornadas de starlets hambrientas de polla. No obstante, existe honrosas excepciones como la culpable de esta entradilla, una mujer de la edad de oro del cine XXX europeo. Una de las musas de aquellas películas del director Salieri (las que echaban por el Canal + los viernes por la noche) que ejercieron su carrera profesional con tal grado de maestría que nos dejaron su legado en nuestras neuronas. Es el caso de la húngara Monica Roccaforte durante los años 90 del porno italiano, un momento floreciente para el boom que hubo de eurodiosas del Este.

Monica era una ninfa de excepcional belleza que si bien no llegó a ser una superestrella del cine X, su personalidad y presencia en films de aclamados realizadores europeos bien le valieron un puesto de honor en el firmamento de este género. Su filmografía fue corta: 35 películas repartidas a finales de los años noventa y comienzos del 2000. Pero su herencia tan grande que resistirá el paso de los tiempos por todos los pornotubes.

Se convirtió en la hija pródiga del genio Salieri, uno de los directores más famosos de la Europa del momento. Era una habitual en sus películas, la secundario de lujo junto a otras actrices de similares características como Julia Taylor, Michelle Wild o Rita Faltoyano, todas provenientes del mismo lugar perverso, Hungría.

Como hemos dicho Monica Roccaforte se cristalizó como una de las actrices fetiche de Salieri llegando a aparecer en célebres cintas (todas en riguroso VHS debido a la tecnología del momento) como «Fuga dall’Albania», «Sacro e Profano», «Stravros», «La Famiglia» o «El Confesionario».

«El Confesionario» (1999) (no es el de Gran Hermano)

La película «El Confesionario» (Il Confesionale) es una de las obras cumbres del pornógrafo italiano Mario Salieri por las continuas referencias y críticas a la religión católica. llegando a suscitar una controversia social al rodar una escena porno en el interior de una iglesia. Y es que una película que incluye un «exorcismo» anal con la madre de la protagonista al otro lado de la puerta (lo mejor es que estaba basada en un historia real ocurrida en un pueblo de Italia) tiene que ser un éxito asegurado en cualquier país del mundo. Es lo que tenían los alocados guiones de Salieri, que era un puto genio que podía ponértela dura, hacerte pensar haciendo crítica social y filmar sexo sucio y perverso al mismo tiempo.

«Inferno» (2000)

«Stavros» (1999)

«Napoli» (2000)

«Fuga dall’Albania» (1998)

«Casino» (2001)