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La vagina de Morgan Rain viene de otra galaxia

A mediados del 2019 apareció en la pornoesfera una de esas rubias celestiales al estilo Rikki Six (sus cabelleras platinadas son iguales tanto con coletas como con trenzas) que cayó en el centro del estereotipo yanki. Se hace llamar Morgan Rain y es una debutante jovencita de 23 primaveras fichada por la agencia Motley Models, de aspecto adolescente, delgada y manchada de una asombrosa frescura. Pero lo verdaderamente espectacular de esta diosa sideral de proporciones áureas es que mucho antes de que se abriera a subgéneros por explorar como el interracial —fue Lansky quien se llevó tan sonado debut en su plataforma Blacked— ya destacaba en sus trabajos por ser la poseedora de una bonita vagina.

Y es que chicas blondas celestiales hay muchas en el porno americano, pero que tengan un coño tan fotogénico e inmaculado escasean, más todavía que estén dispuestas a abrirse ante pollones que desgarren sus labios menores. De hecho, antes de decidirse a ingresar a la industria adulta convencional, ya lució su encantadora entrepierna rosada, y tan bien depilada, aprovechando su poder femenino y filmaba su propio contenido solo para los seguidores de su Snapchat y ManyVids.

Su look vaginal de estilo preciosista —algo tan bello tiene que haber venido de otra galaxia, como Superman— no tardó en desperdigarse por el circuito de productoras que centran sus esfuerzos en filmar con todo lujo de detalles los recovecos más eróticos de las starlets: POVD, Tiny4K, Lubed, Fit18… Nosotros solo podemos decir que su potencial está tan comprimido como un cartucho de dinamita y el día que estalle puede que cambie para siempre los cimientos de este negocio.