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El encanto con pequitas de Nikki Sweet

En febrero de 2020 debutaba en la industria de adultos una preciosa jovencita estadounidense de 25 años que nos sedujo irremediablemente por tener un bonito cuerpo pálido recubierto de adorables pequitas de rubia. Se trataba de Nikki Sweet, una utaheña (nativa de Salt Lake City) que empezó en el fascinante sector del erotismo de consumo y que, por vicisitudes de la vida, terminó de carambola en esta trituradora de carne fresca llamada porno. Aunque la presencia de este dulce caramelito de morbosa estética se fue diluyendo por el maldito coronavirus hasta dejarnos con unos pocos revolcones filmados para estudios de 2ª categoría.

Por suerte, con ese rostro blanquecino sembrado de sensuales pecas y su juvenil melena rubia, se ha postulado como un fetiche de gran valía en productoras donde sus rasgos adquieren el rango de complemento perfecto, a todos los efectos. Como por ejemplo en Blacked Raw, donde ha podido tachar una de las tareas que tenía pendientes: el glamcore interracial.