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El culo aceitado de Paige Owens cobra vida propia

Si tuviéramos que enumerar una de las virtudes por las que Paige Owens ha sido contratada por salir en la cinta «Anal. Oil. Latex» diríamos su mutabilidad anal. Una cualidad albergada en lo más profundo de su alma de pornostar que le permitió eclosionar hace un año como una locomotora de las dobles penetraciones. Ahora, el director Pat Myne utilizará su principal activo para mezclarlo con litros de aceite y látex, el material sintético del que está hecho el sexo. El resultado obtenido es una película que pretende sentar cátedra en en prospecciones oleosas dentro de culos redondos y firmes. Algo en lo que nuestra protagonista no está precisamente infravalorada desde tuvo que competir con la devastadora Gia Derza sin la ayuda de tanto lubricante resbaladizo.