Vídeos XXX de: pajas

Vídeos de Pajas

Pajas

¿Quién no se ha hecho pajas mientras ve un vídeo porno? La masturbación masculina recibe el nombre vulgar de pajas. Un chico que coge con sus manos su polla y se hace una gayola viendo escenas pornográficas de internet es algo de lo más normal en esta vida. Te machacas el pene para darte gusto mientras ves a tu actriz porno favorita en tu móvil, ordenador o Tablet.

A esta práctica se le llama onanismo. Esta categoría pornográfica se basa en masturbarte tú mismo. Estimulas tu polla si eres hombre o coño si eres mujer para tener satisfacción sexual. Es una práctica sexual que la puedes realizar en solitario o en compañía. Te pueden hacer pajas en público, en la playa, viendo vídeos porno, donde sea siempre mola hacerte un pajote.

Porno de pajas XXX

Aunque parezca mentira hay mucha gente que disfruta viendo como alguien se pajea en solitario. Suelen ser escenas de webcamers masculinos o femeninos que se sientan en una silla enseñando su polla y le dan al manubrio frente a usuarios online. Es lo que se llama porno de pajas XXX.

También en el cine de adultos se utiliza este recurso para autogozar del sexo. Desde pajas cubanas (poner la polla entre las tetas, también llamadas rusas), gayolas caseras con alguna mujer, trabajos manuales de alguna puta que haga este servicio y hasta pajas con los pies para los fetichistas. Cualquier parte corporal es buena para rozar con tu polla y que te de gusto.

No nos olvidemos del tema estrella por antonomasia en el porno, la masturbación femenina, vídeos donde las chicas practican esta actividad sexual para el deleite de los caballeros.

Los mejores pajotes

Muchos son los pornotubes que rivalizan entre si para ver quien posee la mejor compilación de esta práctica sexual onanística o pajotes. A veces con una vagina en lata donde meten su miembro viril y lo mueven dentro arriba y abajo creando fricción.

La mayoría suelen acabar con una corrida en la cara de la actriz porno, es el culmen de la autoestimulación manual de tu polla. No te lo pienses dos veces, ponte un video porno y a zurrarse la sardina, sacar brillo al sable, cinco contra uno, meneártela, hacerse una manuela, ¡HAZTE PAJAS!

Cómo hacerse una buena paja

No tiene ningún misterio saber hacerse una buena paja. Por imitación se aprende, puedes ver vídeos para pajearse y así saber cuál es la técnica correcta. Una buena recopilación de internet enseñará las mejores técnicas para los pajilleros que lo deseen.
Pajas entre amigos

¿Quién de vosotros no se ha hecho pajas entre amigos? Aquellos maravillosos años donde tus amigos de la juventud te cogían la polla mientras todo el grupo veía porno en la vieja tele. Una gozada de la que ya no se disfruta. Prácticas como el juego de la galleta están en desuso, una lástima que las nuevas generaciones no sepan disfrutar de estos pajotes entre colegas.

Los más atrevidos hacen quedadas grupales para masturbarse en grupo entre ellos, lo que comúnmente se llama pajas entre compañeros, primeros comienzos donde todo el mundo se la cascaba entre compañeros.

Masturbación masculina

Es la forma vulgar por la que se conoce en el mundo del porno a la masturbación masculina. Existen muchos tipos de pajas según sean manuales o frotamientos con otra parte del cuerpo que no sean las manos. Sus sinónimos son tan variados que dan para casi una enciclopedia sobre este arte del onanismo estético.

  • Machacarte con la mano tu polla
  • Tocar la zambomba
  • Hacerte una manuela
  • Frotándote el cipote
  • Gayolas
  • Cascársela
  • Meneársela
  • Pelársela

Generalmente las primeras gayolas comienzan a hacerse en su adolescencia viendo películas porno a escondidas. Esta práctica se ha extendido todavía más gracias a la era de las redes sociales donde miles de jóvenes exhiben sus cuerpos a escondidas por la red.

Todos recordamos aquellas inolvidables pajas de nuestros años de juventud. Veíamos aquellas películas porno que hacían a altas horas de la noche cuando no existía internet. Comprábamos revistas eróticas para hacernos una buena paja a su salud fisgando entre las hojas desplegables que finalmente quedarían pegadas y amarillentas por culpa de nuestro semen.