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Payton Preslee, la combinación definitiva de tatuajes y chorros de aceite

A la que posiblemente es la Suicide Girl más famosa del circuito pornográfico de EE.UU la habíamos visto exhibir orgullosa sus tatuajes en el pseudogótico estudio de Burning Angel con una frialdad escalofriante. Sin embargo, jamás hemos tenido el gustoso placer de admirar sus diabólicas medidas, esculpidas por los dioses y el cirujano, barnizadas con una doble capa al óleo. Al menos hasta que el estudio Bang! nos presentara a la entintada starlette de Chicago lubricando sus portentosos atributos femeninos en una escena que bien podría rivalizar con el barroquismo visual de Caravaggio. Una secuencia refulgente donde se entrega en cuerpo y alma al culto desmedido por los chorretones de aceite y en donde sus curvilíneas carnes engrasadas adquieren un plus de morbo añadido.