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Remy LaCroix, la famosa starlette del hula hoop regresa al porno

Tras varios años de dolorosa ausencia, la hipnótica Remy LaCroixe ha vuelto con las fuerzas renovadas a la industria de adultos. La habilidosa pornostar que jugaba con el hula hoop —no olvidamos sus ágiles movimientos de cintura haciendo girar el aro— enamoró a todo el globo terráqueo con una carita frágil y un culo titánico cuando hizo acto de presencia en 2011. Desde entonces, hemos profesado un profundo amor por sus gemidos y por ser de las pocas starlets de actitud ninfomaníaca que días después de debutar en el mete y saca ya se atrevía a grabar aniquiladores gangbangs con dobles penetraciones. De ahí que lloramos cuando se retiró con la idea de centrarse en la familia para afrontar su etapa maternal junto a sus dos churumbeles.

En JaqueMateAteos la tenemos en el altar de mejores pornostars culonas de la historia y su trasero escultural fue tan tragón durante sus años de reinado que no existe buttwoman que le haga sombra. Un culo ‘manzanero’ que moriría a bocados en el jardín del Edén si Adán continuará con vida. Es por eso que la industria le ha perdonado su retiro y ya no se acuerda del estancamiento de la actriz cuando fue nombrada «Starlet Revelación del Año» en los AVN Awards 2013, momento culmen en el que podía haberse consagrado, con muy poco esfuerzo, en una leyenda de su generación.

Pero vamos a lo que vamos. Para retomar su exitosa carrera se ha presentado en los aposentos privados del actor afroamericano Dredd, el Onlyfans donde se abre a las pornostars como pistachos, y tenemos que decir que, después de estar expectantes de su ‘comeback’, ha vuelto con muy mala forma física y ya no mantiene la cara de jovencita inocente que tenía en sus inicios. Parece que después de dos partos su figura mesiánica ya no se mantiene a flote y su extraordinaria anatomía ha pasado a mejor vida. Incluso se nota que ha ganado peso, hasta el punto de alcanzar la línea de la rechonchez.

Sí, es una crueldad intolerable, una decepción mayúscula y una lástima que ese culo cincelado no haya estado a la altura de las circunstancias. Es como si su actitud desinhibida y talento puro se hubiera diluido por completo. Incluso hemos visto alguna mueca de dolor en su rostro cuando engullía analmente el gran rabo de Dredd, síntoma de que ha perdido práctica y motivo por el que sus fans se han puesto nerviosos y han vuelto a guardar el champán en la nevera. Al menos parece que quiere potenciar su capacidad de tragadera.