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Las fotos más sexuales de Alizée, la cantante lolita francesa

A principios del año 2000, cuando España estaba sumergida en la burbuja del ladrillo y nadábamos en mares de billetes, un fenómenos musical venido de Francia irrumpió con la fuerza de un huracán de categoría 5. Se trataba de la jovencísima francesa Alizée Lyonnet, la atractiva cantante de 16 años que lideró las listas de éxitos musicales con la canción «Moi… Lolita» y por ser la viva imagen de la lolita de Nabokov. Una preciosa chica adolescente dotada de una sensualidad única e hipnotizadora gracias a sus eróticos bailes en los que se movía de forma sensual sobre los escenarios. ¿Quién no la recuerda con aquel apretado vestido de marinera contoneándose al son de su otra mítica canción «J’en ai Marre»?

De repente, nadie se podía quitar de la cabeza esa imagen de teenager del pop francés que encendía los ánimos con solo escuchar su voz angelical. Fue un flechazo directo a nuestro corazón y pronto las revistas del sector, al estilo FHM, no tardaron en proclamar su figura como una de las 100 chicas más sexys del mundo. De esta forma y aunque las comparaciones son odiosas, todos convendréis que Alizée fue en su momento una versión anterior de Selena Gómez a la europea, pero con mucho más morbo.

Si bien Alizée jamás se ha prestado a hacerse fotos desnudas si que existen unas tórridas imágenes en las que se puede observar su impresionante cuerpo atlético tomando un baño en las playas de las islas Seychelles. Unas fotos en bikini que cortan la respiración por la cantidad de curvas que tiene la cantante francesa y el morbo añadido de saber que tan solo tenía 18 años cuando fueron tomadas.

De eterna lolita a MILF tatuada

Pero por desgracia, todo lo que sube tiene que bajar, y la fugaz estrella francófona, que se convirtió de la noche a la mañana en un popular icono del pop, pronto vio su fama mermada y su imagen denostada hasta límites dolorosos. Sus pegadizos singles que trascendieron fronteras y su look juvenil desaparecieron en el mismo instante que se quedó embarazada a los 20 años de un tal Jeremy Chatelein (¿quién no mataría a este hombre?). Ese fue el momento en que echó a a perder esa inocencia que enamoraba a sus seguidores más pedófilos.

A partir de aquí, su estilo musical y estético tomaron un rumbo completamente distinto, dando un giro de 180º a su carrera musical. Se convirtió en una treintañera de aspecto aniñado e inmaduro al lucir en su piel unos tatuajes de dibujos animados de bastante mal gusto en los que destacan Sailor Moon, Campanilla o Blancanieves.