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La cicatriz del pecado de Ariela Donovan

Lo más sorprendente de la modelo erótica Ariela Donovan (20 años) no es que haya debutado a las órdenes de Pierra Woodman con un trío que lleva el sello de la doble penetración. Tampoco ser una preciosa señorita de figura natural proveniente de la República Checa —estado prolífico en parir perlas de belleza sublime— que posee uno de esos rostros angelicales que ocultan un espíritu sexual malvado. Es la cicatriz de cesárea que lleva en el vientre y nos recuerda el hecho de que recientemente ha sido madre. Un caso muy parecido al de la diosa eslovaca Angel Dark, que se negó a abortar por motivos religiosos trayendo al mundo a un churumbel. Algo encomiable, desde luego, pero que corta bastante el rollo cuando esperas ver una escena de SexArt, donde uno espera ver un escaparate de erotismo exquisito, sin defectos.