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La carne de Carmella Bing, una metamorfosis hacia la obesidad mórbida

A principios de la década del 2010, pornógrafos del mundo entero asistieron al nacimiento de Carmella Bing, hasta que unos pocos años más tarde mutara físicamente en un cachalote de 110 Kg (su peso ideal eran los 65 Kg). En JaqueMateAteos describimos con pelos y señales su meteórica carrera al estrellato y su trágico fin como pornostar cuando fue engullida por sí misma bajo toneladas de capas de grasa. Los kilogramos de más desbordaron su silueta y destrozaron sus sensuales formas redondeadas, dando como resultado una asombrosa transformación en una masa amorfa, sin forma, que no terminó de gustar en la comunidad.

Tal vez una depresión la hizo coger peso, o puede que un problema hormonal de tiroides, o puede que fuera simple dejadez al comer carbohidratos, quien sabe. Lo que está claro es que tras sufrir la metamorfosis la pobre muchacha no tuvo otra que refugiarse en el marginal sector BBW, pero su desproporcionado tamaño era tan grotesco que acabó por marchitar cada minuto de su época de gloria. Y vaya gloria que alcanzó Carmella Bing en sus años mozos. Una starlet con cara de chica mala, acompañada de un físico de 1,78 m, que la postularon como una atractiva y precoz MILF (tan solo tenía 25 años) de armas tomar.

Se retiró en 2015, cuando ya era del todo imposible recuperar la lozanía perdida y cuando su mayor activo se echó a perder por completo. Nos referimos a sus enormes tetas naturales, un par de pechos con forma de gotas de agua que volvieron locos a los amantes de las ubres de grandes tamaños. Miles de primeros planos enfocaban su majestuosa naturaleza morfológica sin importarnos que pasara por el quirófano. Por no hablar de sus magistrales felaciones que la convirtieron de la noche a la mañana en una mamadora profesional.

Lloramos por haber perdido unos extraordinarios mamelones y saber que nunca jamás volvería a recuperar las medidas despampanantes de su juventud. Una lástima que su cuerpo sufriera los estragos de la obesidad mórbida y terminara sus días como una escort de lujo en Las Vegas, aprovechando al menos los frutos de su carrera profesional pornográfica. Aunque esa es otra historia que contamos en su ficha personal. Echadle un vistazo.

Fotos del antes y del después: