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La mutación grasienta de Natasha Nice

El tour pornográfico de la francesa Natasha Nice por territorio estadounidense se ha visto truncado por un drástico aumento de peso que ha echado definitivamente por tierra su otrora voluptuosidad curvilínea. La gabacha de tetas temblorosas ha ganado muchos kilitos extras por llevar una dieta sostenida de kebabs y pizzas; un crimen alimenticio que la mandan al abismo del subgénero BBW. La starlet pechugona ya no es aquella náufraga parisina que emigró de su Francia natal para probar suerte en la industria de adultos internacional. Se ha transformado en una vaca grasienta que solo gusta a los arponeros más devotos. No obstante, los pornólogos más nostálgicos seguirán encontrando proverbiales sus pechos naturales, dos obras maestras que rivalizan con la Torre Eiffel y que recientemente han sido expuestos en NF Busty.