in

Las maternales tetas de Casca Akashova

La rusa de 35 años Casca Akashova no encaja precisamente en el perfil físico de las bailarinas integrantes del ballet moscovita, conocidas por su esbeltez y prudentes curvas naturales. Su cuerpo está más armonizado con el arquetipo de la rubia americana operada hasta las cejas, con una dosis extra de silicona metido en una pareja de implantes mamarios del tamaño de cabezas de mongolo. Un perfil corporal más demandado en el circuito americana del porno y sitio donde parece haber encajado mejor su incipiente carrera. De hecho, acaba de salir de aquel vergel de tetonas que es Scoreland y se dirige con la fuerza de una bomba termonuclear hacia otros derroteros de la industria. Hace poco sus demenciales tetas curvilíneas que rebotan a ritmo perfecto se han visto en los sets de PervMom y lo cierto es que verla ejercer de madrastra nos despierta nuestras fantasías más incestuosas.