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El bautizo sexual de la nueva imagen de Chloe Lamour

El mismísimo Mefistófeles temblaría de miedo si entrara en el depravado reino de Legal Porno, lugar de peregrinaje pornográfico al que cada año acuden cientos de starlets de todo el mundo para sacrificar cada uno de sus orificios. Y es que la cantera del Circo de Praga es interminable y abarca los cinco continentes, desde de la Colombia natal de Natasha Teen hasta la Europa más céntrica, su pozo más fructífero. De allí es la eslovaca Chloe Lamour, que está aprovechando al máximo su mutación física —una brutal pérdida de masa grasa a favor de la musculatura— para adentrarse en el nicho del hardcore más extremo. En este caso, un demoledor gangbang en el que la nueva imagen de la tetuda del Este (sus pechos conservan todavía una rebosante curvilinealidad artificial) será bautizada bajo un alud de dobles penetraciones, éxtasis anal y demás ejercicios que son garantía de espectáculo.