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Gemma Mengual, una estilizada figura de sirena de la natación española

Por regla general, los atléticos cuerpos de las deportistas españolas no suelen ser muy bien acogidos cuando son expuestos en publicaciones eróticas. Y es que las anatomías musculosas, espaldas anchas y pantorrillas gruesas, van en dirección contraria al actual canon de belleza femenina (que se lo digan a Mireia Belmonte). Sin embargo, existen unas pocas privilegiadas que combinan a la perfección su físico de élite con un porte femenino digno del modelaje. La exnadadora Gemma Mengual es una de ellas. Lo es porque la natación sincronizada ha estilizado su cuerpo hasta niveles extremadamente sexys, convirtiéndose en una estilizada figura de sirena de piscina.

Ni sus cuatro oros en los Campeonatos de Europa y dos platas en los Juegos Olímpicos pueden competir con su sinuosa silueta y su sexy espinilla saliendo a la superficie del agua. Posiblemente las piernas extendidas más bonitas de toda España. De ahí que a sus 44 años no dude en presumir de cuerpazo en las redes sociales, subiendo fotos picantes a su Instagram. Ya sea semidesnuda en bañadore, bikini o ropa interior, la exnadadora catalana es un espectáculo erótico tanto dentro como fuera del agua.

También tenemos que decir que la deportista española más laureada de la historia no es especialmente guapa, no vamos a negarlo, y sus abdominales definidos no son plato de buen gusto para muchos tiquismiquis, pero posee un espectacular e impecable cuerpazo natural, sin grasa y sin lorzas en sitios indeseados. En JaqueMateAteos le damos un 9.9 porque su simetría le ha permitido desfilar en ropa interior para su propia marca de lencería fina y modelitos sensuales. Algo que muy pocas competidoras de élite podrían atreverse.

No en vano, la campeona olímpica fue expuesta en topless por la revista Interviu cuando veraneaba con su novio en unos días de descanso en una playa de Ibiza. Una pillada antológica donde este cuerpazo de oro se le vieron las tetas al sol. Por lo visto, la barcelonesa solo pensaba en relajarse y en un momento de descuido, cambiando el bañador de competición por el tanga atrevido, fue fotografiada por los indecentes paparazzis mientras practicaba el noble arte del topless. Un desnudo que nos hizo olvidar sus cabriolas imposibles bajo el agua.