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Laura Angel, la ninfómana más pervertida de Private

Después de seis largos años en la industria de adultos y casi doscientas películas grabadas, Laura Angel ha perdurado tras su retirada como una legendaria starlet del porno europeo y, posiblemente, como el mejor exponente de pornostar del Este de todos los tiempos. Una de las mayores abanderadas de la estampida de actrices que salieron del jardín del Edén del viejo continente de finales del siglo XX, de lo mejorcito que ha dado la historia vintage. Una morenaza de intensos ojos verdes, físico rotundo, cara de ninfómana y un frenesí sexual delante de la cámara que dejó huella en nuestras grabadoras de VHS: estas son las credenciales de Laura Angel, cuya actividad sexual filmada se ha convertido en objeto de culto.

Aunque nació en 1974 en el mayor vergel de starlets europeas, Republica Checa, Laura fue acogida en el seno del porno vanguardista francés de finales de los años noventa. Un recibimiento por todo lo alto, llegando a ser musa de la productora Private y trabajando bajo el implacable y sobresaliente sexo filmado de directores como Marc Dorcel, Alain Payet, Fred Coppula, Rocco Siffredi y Luca Damiano, de los cuales cada uno de ellos ha remarcado su fogosidad para follar cuando la claqueta chasquea.

Su currículum sexual es impresionante y su palmarés filmográfico nos deja boquiabiertos. Estamos ante la starlet que abrió la caja de Pandora en lo que respecta a los showcase o películas centradas en una estrella pornográfica. Y es que la legendaria saga de «AngelMania» (2002) de Metro Studios recibió su nombre expresamente por ella. Una película hardcore desde el punto de vista femenino de su directora y protagonista; ella misma. Posiblemente la serie de películas de género gonzo más famosa de la historia del cine para adultos.

Durante sus años de reinado dominó la escena gonzo europea. De hecho, fue la precursora y la figura más relevante en torno a este género, y dio vida a una serie de títulos que después de dos décadas siguen siendo recordados. Obras maestras y grandes producciones como «Xtreme Desires», «Gothix», «Corrupción Nocturna» o «Reinas del Vicio», cintas de vídeo que se nos quedaron en la retina por esos trajes fetichistas de látex y cuero negro que se enfundaba en su faceta de dominatrix. No en vano, ganó varios prestigiosos premios Ninfa, Hot D’Or y Venus Awards.

Además, Laura Angel fue una de las primeras mujeres que declaró públicamente su ninfomanía, confesando que su vida privada es un infierno porque necesita follarse a cinco hombres distintos todos los días para saciar sus necesidades sexuales. Algo que muchos aficionados a la pornografía adivinaron en las facciones de su rostro, pues esa nariz aguileña y mirada penetrante le confieren una apariencia de depravación sexual y de vicio sin límites. Lo que se dice un halo de perversión para una mujer.

Y es que su actitud sexual en pantalla era sencillamente alucinante. Desde su debut filmográfico en el año 1998 se ganó el apelativo de bestia sexual por ser capaz de dejar su cuerpo a merced de los gangbangs, las corridas faciales más copiosas y el sexo anal más profundo e intenso. Por eso, a lo largo de su impresionante trayectoria ha rodado más de 120 películas que incluían sodomización, demostrando unas habilidades de esfínter casi sobrehumanas y llegando a realizar la temida práctica del fisting.

En 2005 esta starlet políglota (habla inglés, francés, checo y alemán) se retiró por completo del porno haciendo su última actuación en la archiconocidísima película Cleopatra, poniendo la guinda a su carrera profesional y convirtiéndose por derecho propio en una de las mayores estrellas de la época dorada del porno. Actualmente vive en Francia, está casada desde el año 2003, ejerce ocasionalmente como modelo y cantante pop compaginándolo con su principal trabajo: agente inmobiliaria.