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Natty Mellow, unas preciosas tetas malagueñas con personalidad

La deslumbrante malagueña de 23 años Natty Mellow (actualmente 29) se introdujo en la industria pornográfica española después de tener un encontronazo casual con el mismísimo potro español Nacho Vidal. Por lo que se ve, el legendario actor valenciano acudió al centro donde trabajaba Natty —un centro en el que ella era la quiromasajista— porque necesitaba un masaje de espaldas y entre friegas y manoseos le contó los entresijos del negocio del sexo. Después de esa fructífera charla la curiosidad por probar su rabo ibérico le reconcomía tanto que entró de forma precipitada en el 2015, buscando comprobar de primera mano en el DVD «Nacho’s Fucking Competition»  si todo lo que había escuchado era cierto o solo era un plan diabólico para corromperla.

Sea como sea, la proposición indecente de Nacho surtió efecto en Mellow y rápidamente se puso el mundo por montera y se despidió de sus anteriores trabajos a los que juró no volver a ejercer. Porque esa es otra, sus raíces humildes hicieron de ella una trabajadora nata que igual limpiaba culos en un asilo de ancianos, que servía copas como camarera o bailaba como gogó de discoteca. Experiencias laborales muy dignas, pero que nadie quiere ejercer. Por no hablar que al ser educada por su abuela le costó deshacerse de molestos valores morales tradicionales que son una barrera para soltarse en el sexo filmado.

Aun así, su jovialidad y su cabeza loca se impusieron a los prejuicios y terminó por fraguar una meteórica carrera en el porno de la mano de populares estudios como Reality Kings, PornDoe, Cumlouder, 21Sextury, Cumlouder o MetArt Network entre otras. La malagueña fue contratada tanto dentro como fuera de España, con alguna que otra escena rodada en territorio EE.UU y llegó incluso a calzarse al semental italiano Rocco Siffredi en «Rocco’s Perfect Slaves #11», de Evil Angel. La envidia de cualquier pornostar que desea nuevos horizontes profesionales por el extranjero.

Sin embargo, el trabajo que más fama le reportó fue su participación en el reality pornográfico de Madlife. Tal vez por su destreza sexual ante las cámaras —al ser una ninfomaníaca en su vida personal ya traía los deberes hechos de casa— o porque según sus seguidores tiene el par de tetas naturales más bonitos de la península Ibérica. o tal vez sus adorables brackets que no se quita ni cuando la penetran sin compasión.

Actualmente, aunque su currículum esté un poco parado por cuestiones coronavíricas estamos seguros que en un cercano futuro seguirá tallando su trayectoria de manera inteligente para seguir dándose a conocer. Solo es cuestión de tiempo de que se convierta en uno de los mayores exponentes del ñogo ñogo patrio. Aún le queda cuerda para rato.