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La seducción incestuosa de Penny Barber

Desde hace unos años se ha puesto muy de moda cierto tipo de pornografía que aúna tramas argumentales incestuosas con sórdidos escenarios poco iluminados. Son fantasías que siempre funcionan en el imaginario colectivo, pese a utilizar chantajes sexuales que terminan con polvos poco éticos. Un ejemplo sería el estudio Family Sinners (página que pertenece a la todopoderosa empresa Mile High Media), que suele narrar con pelos y señales las situaciones familiares disfuncionales que suceden en las alcobas. Para ello cuentan con la inestimable ayuda de Penny Barber, una MILF curvilínea hiperfemenina de 35 años y estilo bibliotecario que comenzó en la industria del porno en 2003, que desde entonces disfruta de juegos de roles tabú. En este caso, llevará a cabo este tipo de situación en la que tendrá que apaciguar sus tentaciones de pegarse un revolcón con su hijastro. Y vaya que si lo hace.