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Veronika Zemanová, la modelo de pechos perfectos que vino de la República Checa

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Si la semana pasada os presentamos a la diosa del erotismo norteamericano, Aria Giovanni, hoy toca rendir homenaje a una mujer que también fue leyenda del softcore a principios de la década del 2000. Ella fue Veronika Zemanová, una modelo despampanante salida de la República Checa (1975) que asombró al mundo entero por ser propietaria de unos pechos tan perfectos que enloquecían a las masas. Lo que se dice una diosa incomparable del Este con rostro angelical y piernas kilométricas cuya fama alcanzó cotas inauditas. Tan altas que incluso la todopoderosa compañía Google anunció que su nombre estaba entre las 10 palabras más escritas en su buscador. Casi nada.

Lo más sorprendente de todo es que, durante su juventud, Veronica nunca tuvo la intención de incursionar en el mundo de la fotografía erótica. De hecho, era una solvente fotógrafa profesional que trabajaba detrás de las cámaras. Por suerte, en 1997 unos ladrones le robaron todo su equipo fotográfico antes de que tuviera tiempo de pagarlo, quedando tan endeudada que no tuvo más remedio que hacer uso de sus medidas físicas demenciales y buscar trabajo en el mundo de la fotografía erótica. Eso sí, esta vez posando desnuda delante del objetivo.

Rápidamente, su impactante presencia lúbrica es notada por los cazatalentos y se convirtió en tiempo récord, gracias a su exuberante belleza, en una de las modelos más populares de su tiempo. Fue ahí cuando zemanova comenzó a posar para célebres revistas británicas y estadounidenses como Penthouse y MayFair, y poco después su belleza le hizo ganar propuestas mucho más serias y pudo posar de forma destacada en las webs de los míticos fotógrafos Suze Randall o J. Stephen Hicks.

Desde entonces, fue una de las modelos más solicitadas a la que se le abrió prácticamente todas las puertas existentes, incluso la del porno. Y es que, según cuentan las malas lenguas, en 2009 se publicó un vídeo amateur en Alemania titulado «Schulhofmösen» que mostraba a la jovencita negándose a tener relaciones sexuales frente a la cámara y huir del set como alma que lleva el diablo. Un documento gráfico del cual ella misma se siente profundamente arrepentida y del cual no hemos podido encontrar pruebas de su existencia.

Sea como sea, está claro que Veronika Zemanová siempre rechazó la pornografía y rara vez apareció con juguetes sexuales, y las pocas ocasiones en las que se junto con parejas masculinas o femeninas siempre lo hizo de forma simulada. Afortunadamente, a pesar de sus discrepancias morales con la industria de adultos, nunca se le cerraron las puertas a lo largo de su carrera y no le faltaron oportunidades para trabajar posando desnuda y en topless.

Como nota curiosa decir que también era conocida por sus inseguridades y miedos escénicos, a pesar de tener unas medidas físicas demenciales. De hecho, llegó a creer que sus tetas no eran perfectas y fruto de esta insatisfacción decidió someterse a unos implantes mamarios para «corregirse» la forma de su seno izquierdo, que según ella estaba más caído y flácido en comparación con el derecho. Una decisión que provocó acalorados debates entre los tetófilos, ya que las cicatrices en sus areolares eran evidentes, a pesar del maquillaje.

En 2008, sin preaviso, decidió abandonar su carrera como modelo erótica y cerró para siempre su página web personal, dejando huérfanos de pajas a millones de fanáticos seguidores de todo el mundo. Una desafortunada decisión por culpa del amor… o del dinero, ya que se casó con un multimillonario que la sacó de la industria erótica y se la quedó egoístamente para él solo.

Las fotos más explosivas de Veronika Zemanová