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Ha nacido una superestrella del hardcore: Baby Kitten

Si hay algo que nos tiene absolutamente fascinados de la cantera pornográfica del estudio Legal Porno, es la brutal afluencia de señoritas de moral laxa y agujeros anchos que allí crece. La última advenediza que ha pisado el conocido Circo de Praga —nombre que recibe por ser el estudio más extremo de Europa— se hace llamar Baby Kitten y es una británica de tan solo 22 primaveras que posee un alucinante talento precoz para divertir a la audiencia con maniobras imposibles: anal profundo, DP, fisting y hasta una triple penetración que acaba de grabar. En serio, su apetito sexual es insaciable y puede manejar hasta 12 pollas negras a la vez.

Hemos indagado en su biografía y hemos descubierto un terrible secreto: es madre de un hijo de 7 años, lo que quiere decir que se quedó embarazada a los 15 años, en 2015. Un hecho que pone de relieve que tiene un historial sexual de lo más movidito y le gusta el fornicio más que a un tonto un lápiz. De hecho, el aforo uterino de Baby Kxtten nos recuerda que es una de esas actrices europeas que se afilian al hardcore más irredento, ese que utiliza a las pornostars como juguetes para los hombres, hasta romperlas después de convertirlas en contenedores de semen y receptores de penes.

Y es que lo que define a Baby Kxtten, en contraste con otras starlets que salen en las escenas del director Giorgio Grandi, es que en lugar de criarse en sofisticadas metrópolis centroeuropeas como Budapest o Sofía, Kxtten viene a nosotros desde su Inglaterra natal, arrastrada por los truenos y la lluvia de los páramos borrascosos, para refugiarse en las sombras de los molinos satánicos de Legal Porno, donde salvo honrosas excepciones no hay ano que quede indemne.

Su look de piel pálida y grandes pestañas postizas es una referencia clásica al chonismo de las calles de Londres. Pero es que además, su actitud insaciable está barnizada con dos capas de determinación sexual y resiliencia despreocupada que se asocian fuertemente con starlets que no temen ir a la guerra pornográfica. Sus repartidos tatuajes de guerra así lo confirman y a las pruebas visuales nos remitimos para quedar impresionados con sus actuaciones.

Si continúa por el buen camino tiene la oportunidad de convertirse en la mejor intérprete británica. Nos recuerda al atrevimiento de la retirada Angel Smalls, ya que pertenece a la misma categoría física: es pequeña, flaca, desgarbada y es encantadoramente loca, pero de una manera cariñosamente excéntrica (no como una asesina en serie). Una performer increíble, ahora viviendo en Praga, de la que desde JaqueMateAteos le deseamos una larga estancia en el ñogo ñogo.