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Brandi Love, una depredadora de la sabana pornográfica

La irresistible viuda de Raleigh, Carolina del Norte, lleva acumulando papeles en películas pornográficas desde 2007 cuando tenía 33 años. Una carrera en la que se ha atiborrado de todos los géneros y perfiles masculinos, merendándose sin compasión a lolitos como Juan el Caballo Loco, veteranos como Manuel Ferrara o trípodes afroamericanos del estilo Prince Yahshua. Una MILF de despiadada eficiencia sexual que juega en las grandes ligas y se autorregula según las necesidades interpretativas de la escena. Por eso, cuando el estudio Jules Jordan la junta con la estaca de Chris Strokes, saca a relucir esa seguridad en sí misma en el uno contra uno que parecía tener escondida, pero que en realidad estaba esperando la ocasión. Como una depredadora salvaje que acecha a su víctima desde la cúspide de la cadena pornográfica.